Cristina Pérez.

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Más que pájaros, tengo un campo de minas en la cabeza.

martes, 12 de febrero de 2013

Sonríe, que vamos directos al precipicio.

Nos estamos volviendo locos.
Y menos mal.
A veces huir no es otra cosa que meterse en la cama.
(Contigo)
Y romper las sábanas puede ser
hacer poesía con las uñas.

A veces la vida cabe en un canción. 
Y a veces una canción dura toda una vida.

El mundo se está volviendo loco.
Y nosotros enamorándonos.
Y menos mal. Joder.
No entiendo a esa gente
que se queja tanto del amor,
cuando es lo único que aún no pueden quitarnos.

La puta televisión se lleva la esperanza.
Y la mujer del tercero ya no sale a pasear.
Soledad se escribe con mayúscula
de ser un nombre propio.
Y hay tantas personas llamándose igual
que asusta leer los periódicos
los domingos por la tarde.

Pero una casa es hogar si estás tú dentro.
Y cuando sales esto no es una oficina,
es una cueva.
Y hace frío.
Por eso quédate aunque no estés,
que yo sigo escuchando
cómo me versas las cicatrices,
a la vez que muerdes mis heridas.

Y qué bonito dueles.

Aceptar que no podemos cambiar el mundo
sólo es una manera más de cambiarlo.
Y es que no hay mejor revolución
que la que nace en la palma de tu mano.
Que la que vive en tus ojos cuando miras al cielo,
absorto en tus pensamientos.
Soñando con el futuro que he pintado
con el color de los míos.

Entre todo este fango tú y yo seguimos mojándonos cuando llueve,
y limpiándonos el barro que los coches nos salpican
porque tienen prisa en llegar a ningún sitio.
Y no nos ahogamos porque hemos aprendido a nadar en el mar.
Y olemos a sal,
y nadie quiere saber ya que la sal cura.
No me dan miedo las piedras si te tiras al suelo conmigo.
Y qué más dará caer.
Si en el suelo se está de puta madre
cuando tienes compañía.
Cuando te tengo a ti.

No cierres las ventanas.
Quiero que escuchen como nos descojonamos de ellos.
Cómo nos importa una mierda que el barco se esté hundiendo.

Y es que a veces la vida cabe en un canción. 
Y a veces una canción dura toda una vida.

Y nosotros tenemos la música a toda hostia.
Y no pensamos bajarla.



3 comentarios:

bé. dijo...

Últimamente leerte es una de las mejores cosas que pueden pasar en el día, madre mía cómo escribes!

Elena dijo...

"Nos estamos volviendo locos.
Y menos mal".

Suelo quedarme con las frases finales, con las conclusiones, aunque esta vez me quedo con el principio. Sigue escribiendo así :)

www.vamosafumarnos-la-ciudad.blogspot.com

La Tricheuse dijo...

''El mundo se está volviendo loco.
Y nosotros enamorándonos.''
Suena como si lo dijera Ingrid Bergman.
Tirarse tiene graves consecuencias, pero es que algunos precipicios tientan demasiado.